Obviamente no tengo la más pálida idea de cuándo tendré una hija, o si llegaré a tenerla. Pero si sucede, se llamará Julia. Puras mujeres increíbles llevan ese nombre. Grandes amigas, niñas de enorme corazón, gente apasionada, siempre. Hasta los Beatles compusieron una canción para alguna Julia.
La pasión es algo importante en la gente, la separa del resto, la hace más interesante. Es algo que yo no tengo. Tengo pasión por muy poquitas cosas, y no tengo ningún hobbie, lo cual resulta tristísimo. Pero estoy convencida de que puedo aprender muchas cosas.
En este momento vivo sola. Bueno, no sola, comparto mi departamento con otras dos personas, pero no son familia ni amigos, y pago mi renta con mi propio trabajo.
Este espacio que tengo, este cuarto, la ventana, el closet, la cama y la electricidad que me permite usar mi computadora, todo lo pago yo. No es mío, porque estoy rentando, pero yo lo estoy manteniendo, con mi dinero, con mi trabajo. No es poco.
Y es raro, porque me fue muy fácil ir a trabajar sin que me pagaran al principio, no sólo porque era dinero que no necesitaba todavía, sino también porque durante toda mi vida de estudiante he estado obligada a hacer cosas. Ir a la escuela, prestar atención en clase, hacer tareas, estudiar para examenes. Y son cosas que simplemente das por hecho que tienes que hacer. No te preguntas para qué las haces, por qué las haces o si vale realmente la pena hacerlas; o bueno, al menos en mi caso. Yo ya sabía por qué tenía que hacerlas, sabía que me convenía, y sabía que vivir de cualquier otra manera sería bastante desagradable.
Yo creo que lo mismo pasó cuando empecé a trabajar. Me di cuenta de que si no trabajaba lo suficiente como para mantenerme, vivir de cualquier otra manera sería desagradable. Lo cual no esta nada bien; porque talvez, me estoy quedando sólo por miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario